Boletín ATHENAI: Jóvenes y políticas de juventud

¿Son útiles las políticas de juventud? ¿A qué llamamos políticas de juventud hoy? Jóvenes y políticas de juventud, a examen en el último boletín ATHENAI.

En él podrás encontrar, además de un análisis de la vigencia y actualidad de las políticas de juventud en España y en Europa, realizado por Pep Montes, una entrevista con Gabriel Alconchel, director general del Instituto de la Juventud, y un artículo sobre El etiquetado de los menores y sus consecuencias. Por otra parte, la entidad presenta también la sinopsis de su nueva investigación “Hábitos de ocio y consumo en población universitaria menor de 30 años”.

Si quieres leer el último número del boletín ATHENAI, pincha aquí Jóvenes y políticas de juventud

Extractamos algunos párrafos del editorial:
“La actual crisis ha producido una nueva oleada de preocupación social y política en torno al “futuro de la juventud” focalizada, por enésima vez, sobre la cuestión del desempleo juvenil y las dificultades para la emancipación.  Una loable preocupación si se enfocara desde la perspectiva de las respuestas idóneas para resolver la situación. Pero es fácil darse cuenta de que, con la crisis, las habituales retóricas sobre las personas jóvenes no han variado mucho y además, como consecuencia de los recortes presupuestarios, las acciones reales que se venían realizando están al borde de su desaparición.
Desde la transición democrática, una y otra vez, se describe a las personas jóvenes como víctimas del desempleo, que jamás podrán acceder a una vivienda (se supone que en propiedad) y por tanto que no van a poder emanciparse y contribuir a la reproducción social. La literatura sobre esta cuestión es amplia y unánime.

El hecho de que esta continua profecía tenga ya más de tres décadas y no acabe de cumplirse no preocupa mucho, porque el ultimo enunciado es siempre el verdadero, es el que refleja el “ahora sí”. La presente crisis reitera el esquema pero a la vez el pronóstico no altera la actitud de las familias, porque los/las abuelos/as ya vivieron todos estos argumentos, después fueron los padres y ahora son los/as hijos/as. Hay que hacer muchos aspavientos,  pero la preocupación real no es necesaria.

Tres décadas gritando “¡que viene el lobo!” ¿por qué tendría que venir ahora? Además, en el pasado, la falsa profecía
siempre se arregló sin hacer nada, con políticas y planes de empleo (por supuesto trasversales), con políticas y planes de vivienda (por supuesto trasversales), que de nada sirvieron a los/las jóvenes. Frente a estas ficciones estructurales, las acciones más activas relacionadas con innovación, emprendimiento, formación, motivación, información, movilidad, creatividad, promoción e incluso igualdad de oportunidades eran tareas asignadas a unos ámbitos de juventud contemplados como residuales cuando no como innecesarios.

Pero este hábito social (la retórica en torno a las personas jóvenes) supone en este momento un riesgo grave para esta sociedad, porque ahora el asunto es serio y el mito de una trasversalidad que lo resuelve todo resulta tan elegante como inútil. La única opción para aprovechar las oportunidades que nos brinda esta crisis son las acciones activas y especificas de juventud. Pero como parece que se trata de acciones que desajustan las retóricas tradicionales y además hay que reducir el déficit es muy posible que en esta materia no se haga nada.

Ahora, cuando de verdad viene el lobo, una mayoría propone, aunque parezca absurdo, prescindir de las pocas piedras que teníamos para asustarlo”…

Tags: ,