SALT 17190

Salt, municipio de la comarca del Gironés, en la provincia de Gerona, tiene un total de 30.799 personas empadronadas, de las cuales casi el 43% tienen procedencia extranjera. Además, no hay que olvidar el enorme número de personas extranjeras residentes en el municipio que no están registradas en el padrón de habitantes. En cuanto a la nacionalidad, hay empadronadas hasta un total de 85 nacionalidades distintas. Las más numerosas son las siguientes: española (62,55%), marroquí (16,77%), gambiana (6,30%), hondureña (4,18%), malí (2,73%), senegalesa (1,95%), rumana (1,84%), índia (1,41%), nigeriana (1,18%) y ghanesa (1,09%). Por otra parte, otro dato interesante es la mayor presencia de hombres que de mujeres. Concretamente hay un 58,07% de hombres por un 41,93% de mujeres. Este comportamiento se da en la población extranjera, pero no se produce entre la población de nacionalidad española.

Además de la presencia mayoritaria de población extranjera, Salt tiene una población muy joven en relación a poblaciones de su entorno. Las edades mayoritarias se sitúan en la franja

de edad de 17 y 35 años, con un 28,97% del total de la población empadronada. Un dato significativo al respecto es que los niños menores de 16 años suman un total de 22,32%.

Todo ello se da sobre todo por el fuerte impacto de los residentes extracomunitarios. Además, Salt lidera el ranquing también en tasa de natalidad (18,71 nacimientos por cada mil habitantes; 11,2 en Cataluña) y tasa de fecundidad (79,45 nacimientos por cada mil habitantes/mujeres en edad fértil, es decir, entre 15 y 49 años; 45,4 en Cataluña).

En cuanto a la situación socioeconómica del municipio, en base a datos de mayo de 2013, el 28% de la población de Salt se encuentra en situación de desempleo. Debemos tener en cuenta que existe un elevado número de parados no inscritos, lo que significa que este porcentaje es mucho mayor del registrado en cifras oficiales.

En base a datos del curso 2011-2012, el 45% de alumnos abandonan los estudios obligatorios o los finalizan sin obtener la titulación. Esto repercute en una enorme cantidad de jóvenes que ni estudian ni trabajan (“ninis”).

Los problemas que afectan a la cohesión social se detectan principalmente en relación a la elevada movilidad de la población con escasos recursos socio-económicos, el bajo nivel educativo de la población, el parque de viviendas marginalizadas, la falta de recursos económicos de una parte de la población, una fuerte concentración de los problemas en la zona centro, un fuerte envejecimiento de la población autóctona.

Las problemáticas detectadas tienen un doble componente: la situación de pobreza constituye el factor clave y la falta de habilidades sociales acentúa la sensación de alteridad. Las situaciones conflictivas son: Coexistencia a menudo hostil entre vecinos, problemas lingüísticos que determinan una baja capacidad para relacionarse, impagos dentro de las comunidades de vecinos que generan tensión y provocan un deterioro de las condiciones físicas de los edificios.

Así, en resumen, Salt destaca por ser una población mucho más joven que la media de los municipios catalanes, por los problemas socioeconómicos y sociales derivados de la involución y quiebre de la industria que en el siglo pasado había requerido de manos de obra suplementaria, y por la gran diversidad cultural de la población. Sin embargo constituye una referencia por la práctica integradora de la diversidad en las diferentes actuaciones tanto institucionales como privadas.

El municipio se caracteriza, por tanto, por los siguientes factores que condicionan la complejidad del conjunto de aspectos de su realidad social: Situación de pobreza, concentración de la población en zonas muy concretas y definidas, alta tasa de población de nacionalidad extranjera, y el asociacionismo.

Salt 17190 es un proyecto que ya está rodado, lleva tiempo funcionando y está muy bien insertado dentro del entramado del municipio; anteriormente estaba subvencionado desde el Ayuntamiento de Salt, y de hecho el futuro del proyecto que ahora retomamos Atenea- Vincle se basa en una continuidad del trabajo hasta ahora realizado, ya que se ha comprobado la efectividad y el buen hacer del programa.

Este año 2014, Salt 17190 continúa su andadura a través de una subvención de la Secretaría general de Inmigración y Emigración, del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, a través de los Fondos Europeos para la Integración. Consiste en un presupuesto que se otorga a barrios, por eso en el caso concreto de este proyecto, aunque la intervención debe extenderse a todo el municipio, sí que está centrada principalmente en el Barrio Centro del municipio, que además de las características generales que hemos expuesto, recoge algunas particularidades y de hecho refuerza las generalidades de todo el municipio.

El Barrio Centro de Salt es una zona urbanizada en el período de inmigración española. La mayoría de viviendas se construyeron en los años 60, 70 y 80 (5.568 viviendas que representa un 84,6% del total). Las características poblacionales del barrio no se pueden establecer con el mismo grado de exactitud que para el conjunto del municipio.

Lo que sí se puede asegurar, a la luz de distintos estudios e intervenciones, es una correlación positiva entre diferentes variables: el Barrio Centro de Salt, en relación al conjunto del municipio, concentra más población que el resto, es ésta una población más joven, y hay un mayor grado de presencia de las nacionalidades extranjeras, en una proporción parecida a la del resto del municipio. Una variable diferencial a añadir es la edad de las personas de nacionalidad española que viven en esta zona: se trata de gente mayor. Es éste un hecho acorde con las dinámicas de sustitución de la población típicas de los ‘barrios de inmigración’. Según datos de junio de 2013 el 70% de habitantes del municipio se concentran en la zona centro, y de estos el 80% son inmigrados. Del 20% de autóctonos la mayor parte tiene más de 60 años.

El Barrio Centro destaca también por una alta ocupación del espacio público, que se debe a distintos factores, muchos de ellos ya apuntados. En concreto, algunos son: muchas personas en situación de paro, pirámide de edad; mucha población joven. Hacinamiento en las viviendas; familias numerosas que a la vez son red migratoria para compatriotas recién llegados; pocos espacios públicos en el barrio; falta de oferta lúdica y de actividades extraescolares para niños.

Éste uso del espacio por parte de colectivos diversos genera conflictos y alimenta el mito de la inseguridad ciudadana. Estos elementos, y las situaciones derivadas de su combinación, justifican la necesidad de una intervención en base a tres principios básicos: La igualdad de oportunidades, el ejercicio democrático en los usos de los espacios y equipamientos públicos, la sostenibilidad de las acciones, con la optimización de su potencial humano, técnico y organizativo.

La opción fundamental de la práctica de la intervención está en la promoción y fortalecimiento de la convivencia y la cohesión social, poniendo especial énfasis en actividades que posibiliten la mezcla cultural y social, el reconocimiento de la multiculturalidad existente, el acercamiento entre diversos y la promoción de la interculturalidad. En el planteamiento del programa se entiende que la articulación de los diferentes agentes sociales, institucionales, servicios de proximidad y asociaciones y grupos vecinales se entrelazan en red para optimizar el trabajo de cada cual en beneficio de la población, mejorando así la intervención en eficacia y eficiencia. Junto a ello, el abordaje de las personas destinatarias de las actuaciones es integral, y también es por esta razón por lo que se cuida especialmente el entramado en red y la coordinación.

El programa se estructura en base a tres grandes líneas de acción: la Convivencia, con el proyecto “Juguem” (“Jugamos”)la Participación, con el proyecto “Participació i Associacionisme”  (Participación y Asociacionismo) y la Acogida con el proyecto “Acollida”.